CÓMO VIVIR, ACEPTAR Y GESTIONAR TUS EMOCIONES.

Salgo del cine. Acabo de ver “Inside Out”. Pixar y Disney han vuelto a hacerlo: han contado una historia –en éste caso la historia de las emociones – de una manera innovadora, totalmente diferente. Han combinado y usado a la perfección tecnología y arte, y el resultado ha sido una película que llega al corazón de grandes y pequeños.

Me ha resultado inevitable, defecto profesional, fijarme en cómo la película refleja qué son las emociones y la importancia que tienen todas ellas.

Riley es una niña feliz, optimista y alegre, a la que le cambia la vida cuando sus padres deciden mudarse de ciudad. Aunque la pequeña intenta tomarse el cambio como positivo, el nuevo colegio, la nueva casa, los nuevos amigos… el nuevo Mundo, parece ser más complicado de lo que ella esperaba.

A lo largo del film, la emoción de la alegría trata –con la positividad que le caracteriza – ser la protagonista en la vida de Riley.
Pero claro, la niña echa de memos a sus amigos – y ahí es cuando la tristeza, emoción que se asocia a la pérdida, aparece – ; no entiende por qué sus padres han tomado esa decisión – y ahí salta la rabia, emoción que surge como respuesta a una situación que nos parece injusta – ; y no puede evitar pensar en los desafíos que acarrea todo lo desconocido -pronto el miedo le alertará de todos los peligros, reales o no-.

Lo que me ha gustado de la película es que muestra cómo todas las emociones son importantes, nos enseña cómo cada emoción tiene su función y cómo cada una de ellas nos posibilita o nos limitan en cada situación. Hay una escena en la que Alegría intenta cumplir su objetivo –que la niña esté feliz- y quiere abandonar a Tristeza, hasta que se da cuenta de que no logrará su reto sola: solo llevando a la tristeza de la mano, conseguirá su propósito. Y es que las emociones tienen que convivir juntas, en lugar de luchar unas contra otras.

Al igual que en el Cuartel General de las emociones de la película, nuestro interior a veces es un torbellino emocional. Nos suceden situaciones que depende cómo las interpretemos, nos dispararán unos sentimientos u otros. En algunas ocasiones, sin saber qué hacer con todo eso, luchamos por tapar lo que nos pasa o no nos permitimos vivir la emoción que sentimos. Otras veces, esas emociones explotan, y nos hacen reaccionar de una forma que no controlamos.

Conocernos mejor -ver qué nos bloquea emocionalmente -, escuchar el mensaje que nos trae cada una de nuestras emociones, aprender a pasar de una emoción a otra, y aceptarlas, nos ayuda a liderar nuestras relaciones y nuestra vida.

¿Te gustaría fluir emocionalmente? ¿Poner las emociones de tu lado y que se conviertan en tus aliadas?

El primer paso, es reconoce que estás sintiendo algo. Luego, aprende a ponerle nombres a tus emociones y pregúntate qué te están diciendo. Por último, acepta la emoción que sea y elige cómo vas a actuar. ¿Quieres practicarlo? ¡Vamos a ello! Piensa la última situación en la que tuviste una fuerte reacción emocional… ¿la tienes? ¡Perfecto! ¿Qué hizo saltar ese sentimiento, qué emoción tenías y qué te estaba diciendo, cómo impactó en tus pensamientos y en tu comportamiento? ¿Qué crees que puedes hacer diferente la próxima vez que te encuentres en una situación similar?

A veces las emociones son obvias y fáciles de reconocer. Otras en cambio, son muy sutiles. Te propongo un nuevo reto: empieza a observar tu cuerpo, cómo reacciona en diferentes situaciones. Recuerdo tiempo atrás, que cuando me sentía en una situación comprometida y sentía vergüenza, mi cara enrojecía y empezaba a sonreír. Hace poco, en un proceso de coaching, trabajé con una persona que cuando sentía peligro -en este caso psicológico – empezaba a temblar. Era tocar ese tema y ¡sentía frío! Nuestro cuerpo nos da mucha información de qué nos está pasando. Es cuestión de escucharlo.

Si quieres poner de tu lado tus emociones para conseguir tus objetivos, empieza a fijarte en qué te pasa en diferente situaciones. Por ejemplo, ¿cuál es tu reacción/emoción cuando alguien critica un trabajo que has hecho? ¿Y cuando llegas tarde a una reunión? ¿Y cuándo esperas a alguien que llega tarde a una reunión? Ponte las gafas de Inspector Emocional y poco a poco, irás conociéndote más y aprenderás a bailar con tus emociones.

¡Por tu fluir emocional!

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